El porche de la Ermita de San Vicente destaca por la autenticidad y la integración natural de los materiales tradicionales. El pavimento, realizado con piezas cerámicas de Art Antic l'Alcora, recrea la estética del adoquín envejecido con una riqueza cromática y una textura que evocan el paso del tiempo.
La colocación en espiga y los matices irregulares de cada pieza aportan carácter y profundidad al espacio, consiguiendo una perfecta armonía con la arquitectura histórica de la ermita. El resultado es un suelo sobrio, elegante y atemporal, que parece haber formado parte del edificio desde hace más de un siglo.
Con este proyecto, Art Antic l’Alcora demuestra nuevamente su capacidad para crear cerámica artesanal capaz de dialogar con el patrimonio y realzar la belleza de los espacios tradicionales.











